Emilio Granja Gout y su gusto por el salto ecuestre

El empresario mexicano Emilio Granja Gout ha sido amante de los deportes desde temprana edad, gracias a la influencia de su padre. Además, ha tenido una destacada carrera en el sector bancario, lo que demuestra que la práctica del deporte no está peleada con la actividad laboral.

Por el contrario, de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ayuda a reducir el estrés, estimula la agilidad mental y favorece el trabajo en equipo, lo cual en un mediano plazo favorecerá el crecimiento laboral.

Aunque Emilio Granja tiene más experiencia en la práctica del Polo, el salto ecuestre también formó parte de su experiencia deportiva.

Emilio Granja Gout y su paso por el salto ecuestre

Primeramente, hay que explicar que el salto ecuestre es una disciplina olímpica dentro de la equitación que consiste en demostrar la potencia, velocidad y destreza del caballo y su capacidad para saltar obstáculos de manera limpia, y el jinete debe demostrar la calidad de su equitación, saltando sobre una serie de obstáculos y en orden.

La altura de dichos obstáculos dependerá de la categoría del jinete, aunque también se clasifican de acuerdo a su edad al momento de la competencia.

Gana quien cometa menos errores, complete el recorrido en el tiempo más rápido u obtenga el mayor número de puntos.

Emilio Granja Gout y su gusto por el salto ecuestre

Breve historia del salto ecuestre

La disciplina tal como la conocemos hoy, se desarrolló por competencias entre los cazadores de zorros. Las primeras competencias de salto o “brinco” como se les llamaba en el siglo XIX se organizaron en 1866 en Paris y en 1868 en Dublín, donde se trataba básicamente de dar un solo salto muy alto o muy ancho.

La primera competencia internacional importante se llevó a cabo en 1902 y entró a los Juegos Olímpicos en 1912 en Estocolmo, Suecia. En los años siguientes, el salto estuvo dominado por los militares, pero con la mecanización, los civiles se volvieron más y más competitivos.

Además, en ese entonces no se permitía su práctica a mujeres, hasta el retiro de los militares de la disciplina, lo cual también ayudó a que ellas entraran al deporte. Ellas hicieron su debut Olímpico en 1956 en Melbourne.

Emilio Granja Gout y su gusto por el salto ecuestre

Aunque el empresario Emilio Granja compitió varias veces en su infancia y juventud en el salto, disciplina de la cual dice haber tomado el gusto de montar a caballo, finalmente decidió regresar al Polo, aunque siempre conservará los recuerdos de aquellas competencias como experiencias gratas en su vida.

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